Mi historia con el tarot
Más de una década estudiando, practicando y profundizando en el lenguaje simbólico del tarot.Mi historia con el tarot comenzó mucho antes de tener una baraja entre las manos.
Desde pequeña fui una gran lectora. Me fascinaban las novelas de fantasía y los mundos imaginarios, y creo que fue ahí donde aprendí a mirar la realidad con curiosidad y a mantener la mente abierta a otras formas de entenderla. Con el tiempo, la lectura dio paso a otra de mis pasiones: la escritura.
Cuando tenía catorce años participaba en una comunidad de blogs para jóvenes escritores. Cada semana se proponían retos creativos y, en una ocasión, el desafío consistía en escribir una historia inspirada en tres cartas de tarot. Para poder participar, empecé a investigar sobre el significado de las cartas. Sin saberlo, acababa de dar el primer paso de un camino que me acompañaría durante años.
Mi padre, que siempre ha sido una persona muy observadora y detallista, se dio cuenta de mi interés y me regaló un antiguo Tarot de Marsella de segunda mano. Con él comencé a estudiar los arcanos mayores y, más adelante, llegó mi primer Rider-Waite. Lo que empezó como una simple curiosidad terminó convirtiéndose en una pasión que me llevó a dedicar muchas horas al estudio, la práctica y la reflexión.
Aunque siempre me han gustado la fantasía, el simbolismo y la magia, también soy una persona bastante lógica. Por eso, al principio me resultaba difícil gestionar ciertas experiencias durante las lecturas. Cuando las cartas describían con precisión situaciones que yo no podía conocer o anticipaban acontecimientos que después se cumplían, sentía una mezcla de fascinación y respeto que incluso me llevó a alejarme del tarot en algunas etapas.
Con los años aprendí a convivir con esa sensación y a comprender el tarot desde una perspectiva más amplia. Hoy lo utilizo tanto como herramienta de orientación y reflexión como desde su vertiente predictiva, entendiendo que las cartas no muestran un destino inamovible, sino posibilidades, tendencias y aspectos que quizá todavía no estamos viendo con claridad.
Esa evolución me llevó a crear Leerte con Sentido, un espacio donde comparto lecturas, contenido sobre tarot, simbolismo, rituales y magia blanca. Mi objetivo es ofrecer lecturas honestas, cercanas y útiles, respetando siempre el libre albedrío de cada persona.
Actualmente sigo estudiando, aprendiendo y desarrollando nuevos proyectos. Entre ellos, la creación de un oráculo propio, un sueño que espero convertir en realidad junto a una futura ilustradora que quiera acompañarme en esta aventura.